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viernes, 15 de mayo de 2015

Casi la mitad de los consumidores aumentan la compra de marcas blancas por la crisis




La mayoría eligen el lugar de compra en función del precio


La crisis sigue incidiendo en los hábitos de compra de los consumidores y casi la mitad de ellos, el 45%, ha aumentado el consumo de marcas blancas en los últimos años, frente a sólo un 9% que lo ha reducido, según revela un estudio de la OCU.
Además, el 70% de los consumidores considera el precio como el motivo fundamental para elegir el lugar donde realiza sus compras en alimentación. Le siguen la proximidad (66%) la variedad de productos (59%) la higiene (41%) la frescura de los productos (37%) la amplia oferta de marcas económicas (36%) y, por último, la calidad del producto (23%).
El 70% de los consumidores considera el precio como el motivo fundamental para elegir el lugar donde realiza sus compras
Así se desprende del estudio de la organización de consumidores, que ha tenido en cuenta la experiencia de 1.259 consumidores de entre 25 y 74 años. Su objetivo ha sido conocer los criterios que orientan sus compras de alimentación, si los han modificado en los últimos años y si los consumidores son receptivos a hábitos más responsables y productos más sostenibles.
El análisis revela además que el 84% de los consumidores compra habitualmente en el supermercado, cuya hegemonía convive con los espacios de compra más tradicionales como las tiendas de ultramarinos y tiendas de barrio (39%), mercados tradicionales (24%) y tiendas de productos orgánicos (4%), entre otros.
Para conocer la evolución de los hábitos de consumo OCU ha preguntado a los consumidores si han modificado sus hábitos de compra en relación a diversos productos alimentarios.
HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN MAS SALUDABLES
Del análisis de estos datos se deduce que los hábitos de alimentación de los consumidores son ahora más sanos, ya que se consumen más frutas y verduras y se ha reducido significativamente la compra de bollos y bebidas azucaradas, al tiempo que ha disminuido también el consumo de carne.
Por último, preguntados por la información del etiquetado, un 64% de los consumidores lee siempre o casi siempre el etiquetado y sólo un 5% ignora esta información sistemáticamente.





lunes, 27 de abril de 2015

Ferrero defendió su marca Nutella ante Koba Colombia



Bogotá_

La pretensión de registro de Nuttemil se vio interrumpida por la italiana Ferrero, una de las gigantes en la industria de la confitería del mundo.

El Grupo que dispone de 74 empresas consolidadas, con veinte plantas de producción y está presente en más de 160 países, dio a conocer su desacuerdo con dicha solicitud presentada por  Koba Colombia, compañía que opera en el país con los supermercados D1.
Al conocer que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC)  había dado la razón a la multinacional, Koba como actor solicitante llevó el caso a segunda instancia y señaló que no se podía establecer un riesgo de confusión entre Nuttemil y Nutella, solo por compartir el prefijo Nute.
La cadena expresó que la Dirección de Signos Distintivos hizo un análisis ligero, pues no resaltó que la partícula “nut” era de uso común para los productos de la clase 30 Internacional, la cual distingue crema de avellana con cacao.
Adicionalmente manifestó que existían antecedentes marcarios que dentro de su composición exhibían tal partícula, lo que deducía que  no  debía ser un obstáculo al  hacer  parte de dominio público.
Por su parte la SIC, tuvo en cuenta en su estudio, no solo la marca de Ferrero, sino también el signo  Nutellini, que esta bajo la titularidad de Colombina.
La entidad  indicó que al observar que los productos cumplían el mismo servicio de ser  un aderezo, se podría inducir a un error al consumidor.
Hizo  énfasis en que el Despacho para la Propiedad Industrial, protegía tanto los derechos del público  como el de las empresas.
Tatiana Carrillo, socia de Lloreda  Camacho  &  Co, explicó que en lanzamientos de nuevos productos, era importante revisar los antecedentes marcarios de las marcas que se proponían por las agencias de mercadeo, y  analizar la posibilidad de registrarla frente a las ya registradas,  con el fin de que el lanzamiento del producto sea exitoso.
Por otro lado, Emiliano García, investigador asociado del Grupo Derecho Privado de la Universidad Sergio Arboleda, dijo que este  tipo de resoluciones por parte de la SIC creaban inseguridad jurídica para los operadores económicos.
“Si bien en  esta ocasión la SIC acertó al rechazar el recurso presentado por  Koba, hay que recordar que en  supuestos similares, pese a la existencia del mismo riesgo de confusión o de asociación la entidad autorizaba  los registros  de los signos”.
Finalmente,  para el ente regulador  compartir la expresión Nute fue uno de los motivos de peso para negar el registro, teniendo en cuenta que los elementos adicionales  de la marca solicitada no aportaban mayor distinción.
Así la compañía de dulces, que cuenta con 27.457 empleados, demostró la solidez de su marca Nutella y venció a  Koba Colombia ante la SIC.

En sus marcas, ¿listos?

La desaceleración económica es el escenario adecuado para que el mercado de marcas propias despegue en el Perú.
Por Sebastián Ibarguren/SEMANAeconómica
En Londres, cada vez que una persona va a hacer sus compras de la semana a un supermercado, al menos la mitad de su carretilla lleva productos de la marca propia del supermercado. En el Perú, las marcas propias –o marcas blancas– al cierre del primer bimestre de este año sólo registran 8% de participación de mercado, frente al 92% de las marcas de fabricantes, según cifras de la investigadora del mercado de consumo Kantar Worldpanel (KWP). Pero la desaceleración económica, sumada al aumento del número de supermercados, podría cambiar esta historia.
En el último año, ocho de cada diez hogares adquirieron al menos una marca blanca en autoservicios, y la penetración de mercado de las marcas propias aumentó casi cinco puntos porcentuales. Para Karina Gómez, marketing executive de KWP, la aún baja penetración de estas marcas se debe a dos factores: la baja penetración que tiene el canal moderno –supermercados e hipermercados– en el país y la fortaleza que han ido creando las marcas de fabricantes con los consumidores.
Los segmentos con mayor presencia de marcas blancas son alimentos y cuidado del hogar. “En el 2014, la categoría más dinámica entre las marcas propias fueron los alimentos enlatados, con un crecimiento de 25%, seguidos de las comidas preparadas [o listas para comer]”, señala Matías Togni, analista de investigación de Euromonitor International. Por otra parte, la categoría de cuidado del hogar ha ayudado a los retailers a posicionar mejor sus marcas propias, ya que, en estos productos, las diferencias de valor percibidas por el consumidor son más acotadas, destaca Víctor Albuquerque, jefe de análisis sectorial de APOYO Consultoría.
Comúnmente se asocia a las marcas blancas con los niveles socioeconómicos (NSE) bajos. Sin embargo, en el Perú la situación es a la inversa, según Gómez. Son los consumidores de NSE medios y altos los que concentran cerca del 40% del gasto en este tipo de productos. Esto se debe a que en el Perú son las personas de esos NSE quienes hacen la mayoría de sus compras en el canal moderno.
En todo el mundo, las crisis financieras han probado ser el momento decisivo para las marcas blancas, que experimentan en esos contextos sus mejores etapas de crecimiento debido al diferencial de precios que mantienen con las marcas de fabricantes. Por ello Albuquerque señala que el actual contexto de desaceleración por el que atraviesa el Perú –acompañado de un débil crecimiento del empleo– es la condición macroeconómica necesaria para el desarrollo de estas marcas, pues en esta coyuntura los consumidores buscan el ahorro. Pero esto no es suficiente. “Para que el mercado de marcas blancas se gatille, los retailers tienen que mejorar y diversificar su oferta de valor”, precisa Albuquerque.

martes, 17 de marzo de 2015

Marcas Propias, la mejor apuesta

Ropa, víveres, tecnología. Las marcas blancas se mueven en las diferentes líneas de productos que ofrecen en las grandes superficies. Foto: Juan A. Sánchez

No hace poco más de 15 años, incluir un producto de marca propia en la canasta familiar era, para muchas familias, casi que impensable. Sin embargo, el inesperado auge de estos artículos ha permitido que cada vez más se deseen adquirir en mayor cantidad.
Pero para entender el porqué de este cambio de panorama, en lo que a marcas propias se refiere, es necesario hacer la siguiente diferenciación: una marca propia (también llamadas marcas blancas), son productos elaborados por empresas de gran trayectoria y que son comercializados en el almacén bajo el nombre que el mismo supermercado le quiera dar; una privada (o nacionales), son los otros productos que se comercializan en el almacén y que llevan otros nombres.
En este sentido, una marca blanca maneja los mismos estándares de calidad respecto a las marcas que comúnmente estamos acostumbrados a usar. El factor de diferenciación, es este caso, serían los precios. Y ya, en un segundo plano pero no menos importante, la presentación. Que en la mayoría de las veces no resulta tan atractiva como las de las nacionales o importadas.
La historia
Estas marcas nacieron con el propósito de ofrecer al consumidor final un producto competitivo y económico frente a otras marcas. La ventaja que tienen frente a los otros, es que no necesitan pagar por exhibición, ni pagar por la ubicación dentro del almacén. Entonces, es algo que se puede reducir en el precio final.
Además, no necesitan de mucha publicidad puesto que la gran superficie la hace como marca global y así estarían cubriendo las marcas propias con ello. Entonces, nacen siendo las más económicas frente al líder.
El boom
En otrora, no gozaban de mucha credibilidad frente a la misma competencia ni frente al público. Se veían como de baja calidad. Sin embargo, y desde hace algunos años, se ha multiplicado de manera considerable su consumo entre distintos públicos.
Esto puede deberse, explicó Pedro Pablo Bernal, decano de la Facultad de Publicidad de la Universidad Pontificia Bolivariana, a que “el consumidor se volvió cada vez más crítico. Y frente al tema de las marcas propias, empiezan a mirar quién es el que las fabrica. Entonces yo voy y veo que la marca de leche Éxito la está fabricando Colanta, pues ya yo sé que Colanta es buena, entonces en vez de comprar Colanta, compro Éxito. O al menos, pongo en la balanza qué me ofrece una y qué me ofrece la otra. Las marcas propias no siempre utilizan el mismo gramaje de las demás marcas entonces por eso a veces pueden ofrecer un precio un poco más bajo”.
La estrategia detrás de la marca
Las marcas propias siempre están en permanente expansión hacia nuevas categorías de productos. Desde artículos indispensables para la canasta familiar hasta para el cuidado de la piel, maquillaje, para la salud, electrodomésticos y artículos electrónicos.
Tal es el caso del Grupo Éxito, quienes hace más de 60 años, le apostaron a la producción de marcas propias comenzando por el sector textil; luego, a líneas especializadas en el hogar, la tecnología y los alimentos.
Este portafolio de marcas propias cuenta con más de 3.600 artículos, muchos de ellos desarrollados por pymes colombianas, que buscan ampliar sus negocios sin tener que invertir en gastos comerciales, de mercadeo, y con un importante volumen de ventas, al aprovechar la red logística y las facilidades que les ofrece el comercio responsable que brinda el Grupo Éxito, aseguraron voceros del Grupo.
Además, añadieron, “nuestras marcas propias son una oportunidad para crear estrategias de diferenciación a través de productos que solo se comercializan en nuestros formatos, y que nos permiten tener la lealtad de nuestros clientes. Además, diversificar y propender por el suministro de productos en las diferentes categorías y desarrollar las ventas en las cuales participan estas marcas”.
En cuanto a estrategias de recordación en el consumidor final, una marca blanca juega un papel muy importante. Pues, en esencia, se convierte también, en una extensión de la marca misma porque además de proveer con el producto que se adquiere, se tiene presencia constante en el hogar. Lo que aumenta, considerablemente, la lealtad de los consumidores.
Un estilo de vida
Pero más que un simple producto de buena calidad que se puede adquirir a bajo costo, una marca blanca también puede representar, como asegura Bernal, un estilo de vida.
Esto solo es posible, declara el Decano, si las grandes superficies empiezan a darle el valor agregado indicado. “Cuando a uno le hablan de precio, es funcional; cuando a mi me empiezan a decir que además de ser económico, me está ofreciendo un estilo de vida como el cuidado del cuerpo, estoy ofreciéndote un cross, te estoy ofreciendo diferentes tipos de productos para tu cuidado, ya hay un componente emocional. Entonces, ya el funcional que era el precio, pasa a un segundo plano. Entra el emocional que es el cuidado del cuerpo”.
Pero todo este auge de las marcas propias podría depender, mas que del poder adquisitivo de las personas, a un componente emocional y de aspiracional. Es decir, para una persona de clase baja o media, que necesita comprar productos de buena calidad como los nacionales o importados, estos artículos blanco podrían ser la gran solución; mientras que para los de estrato alto, las marca propia seguirá siendo una marca funcional.

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Es el precio el único factor a mirar cuando elegimos proveedor?

Escoger proveedor sólo por el precio es una práctica habitual en el retail. Esta es la principal conclusión obtenida por los expertos de la consultora de optimización de costes Lowendalmasaï durante la jornada informativa que ha tenido lugar en el campus del IE Business School.
La mayoría de empresas privilegian el criterio exclusivo de precio respecto a seguir una metodología a la hora de elegir a sus proveedores. Lo asegura los expertos de la consultora de optimización de costes Lowendalmasaï durante la jornada informativa que, bajo el título “Los criterios de selección de proveedores más allá del precio”, ha tenido lugar en el campus del IE Business School.

No obstante, existen parámetros alternativos que pueden ser útiles a las empresas a la hora de elegir proveedores, tanto dentro como fuera de España. Cuando el responsable de compras de una empresa se plantea evaluar y seleccionar un proveedor local o internacional, esta consultora recomienda considerar una metodología para objetivar las comparaciones entre proveedores. Entre los parámetros a examinar, destacan aquellos geográficos, financieros, por obtención de certificaciones, referencias, solidez financiera, acciones de responsabilidad social y/o precio.

Equilibrar cada grupo de conceptos y de datos individuales para adaptar la decisión a las necesidades de cada área de compra, sería un segundo parámetro a seguir. Posteriormente, emitir una valoración con una puntuación de cada dato solicitado durante la asesoría a los proveedores. Y posteriormente, una validación de  las herramientas finales por la dirección de compras.

Giovanni Grillo, director general del Sur de Europa de Lowendalmasaï, señala que ante un proveedor no se puede analizar únicamente cuánto cobraría, "sino plantearse ¿cuánto puede costar a la empresa trabajar con ese proveedor? Es el llamado "coste de la adquisición”, además es fundamental averiguar cuál es el motivo del extracoste de cada proveedor”.

Cuando hay que optar por proveedores en el extranjero, Almudena Sánchez, manager de optimización fiscal de  Lowendalmasaï, recomienda tener en cuenta algunos parámetros que permitirán a la empresa una reducción de costes financieros y administrativos, además de mitigar riesgos de sanciones. Entre ellos, la recuperación del IVA y su plazo de reembolso, la voluntariedad u obligatoriedad de registro al realizar hechos imponibles, los regímenes especiales existentes en la zona, como pueden ser la exportación habitual, venta a distancia y la posibilidad de compensación. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

De cada 10 hogares colombianos, 9 compran marcas propias de las cadenas de retailers



Bogotá_

El ecosistema del comercio local, que reúne a grandes cadenas de retailers y minimercados generó una competencia de marcas que desembocó en la creación de productos con etiquetas propias que son usados por nueve de cada diez hogares.

Según el estudio Viviendo las marcas, de la firma experta en consumo, Kantar Worldpanel, que encuestó a 6,6 millones de familias en el país, de cada 100 hogares, 96 incluyen en sus compras las marcas que tienen el logo del retail. Convirtiendo a Colombia como el segundo lugar en penetración en este tipo de productos (90%), solo por debajo de Chile, que tiene 97%.
Al momento de mercar, es común encontrar artículos con insignias propias de superalmacenes como Éxito, Jumbo, Olímpica, Alkosto y otros minimercados como Ara y Romi.
De acuerdo con David Fiss, director comercial de Kantar Worldpanel, el caso colombiano es particular, si se compara con otros países del hemisferio como Chile, cuyo panorama se explica debido al alto desarrollo del canal moderno (supermercados, hipermercados y bodegas), que es donde se venden las marcas propias. Contrario a lo que pasa en Colombia donde en el mercado local las tiendas de barrio siguen siendo el canal preferido de compra de los hogares.
Según el informe, un hogar colombiano se dirige 40,3 veces a una superficie y adquiere tales marcas en su carro de compras en el transcurso de un año, con un desembolso por compra promedio de $4.400, generando como resultado que en ese mismo periodo, una familia lleve 66 unidades de marcas propias.
“Este tipo de artículos compiten en el mercado por precio, y por disponibilidad. Estos productos generalmente son más baratos, porque tienen en su estructura de costos un alivio por no tener que pagar mercadeo, y en esa medida, ese ahorro se puede traducir en los precios hacia los consumidores”, señaló Juan Ernesto Parra, director de Fenaltiendas.
Kantar Worldpanel estableció tres rangos de desarrollo para estas marcas en el hogar: alto, medio, y en vía de desarrollo.
En el primer segmento, se encuentran productos como la leche líquida, los aceites, el pan, el arroz y también agua embotellada, los cuales tienen una penetración en las compra de entre 31% y 70%.
En el segundo, que tiene una escala entre 11% y 30%, están productos como papel higiénico, salsa de tomate, pastas, café y blanqueadores. Y en el último, artículos como los caldos, el jabón en barra y la leche en polvo, se están desarrollando porque cuentan con una penetración en las compras entre 5% y 10%.
“Lo que evidenciamos es que los colombianos prefieren las marcas propias por precio, calidad y variedad. Son productos económicos que comparados con otras marcas resultan una buena opción para muchos hogares, incluso para los de alto poder adquisitivo. También hay que destacar el trabajo que han realizado las grandes cadenas por darles mayor visibilidad a estos productos a través de comunicación de marca y mayores promociones”, añadió Fiss.
Sobre el impacto y el gasto en los estratos sociales, la consultora halló en su estudio que los niveles socioeconómicos cinco y seis gastan, en promedio al año, $315.000, mientras que la clase media, ubicada en los estratos tres y cuatro, destinan $204.000 en el mismo periodo.
Por su parte, los hogares de los niveles económicos uno y dos, gastan $134.000 en marcas propias, debido a que ellos, por su forma de ingreso diaria y la cercanía, consumen más en las tiendas de barrio.
Rafael España, director de estudios económicos de Fenalco, dijo a LR que “las marcas propias llegaron para quedarse y cada vez tienen más relevancia en el mundo. Por ejemplo, en Suiza 48% de las ventas de los víveres en supermercados son de marca propia. Es por ese motivo, que la tendencia llegó al país, y ha venido creciendo, porque hay retailers y grandes superficies que están en el negocio, y hay otras compañías capaces de maquilar y empaquetar los productos con las especificaciones para el consumo”.
Aunque el informe Viviendo las marcas propias, solo midió las categorías de consumo masivo de los hogares, como víveres, aseo personal y aseo para el hogar, cabe recordar que las marcas propias cubren un espectro más amplio con presencia en sectores como el textil. Ejemplo de ello es el grupo Éxito con Arkitect y Bronzini.
En lo que respecta a los rangos de desembolso en promedio por producto, los hogares gastan entre $30.000 y $35.000 en artículos como arroz y aceites. Mientras que invierte en bienes como papel higiénico, pañales, leche en polvo o comida para mascotas, entre $10.000 y $30.000.
Los jabones de tocador, los shampú, y algunos cereales, tienen un bajo rango promedio por desembolso que oscila entre $5.000 y $10.000.
De acuerdo con España, Fenalco ha esbozado una teoría que ubica a estas marcas propias como de primera generación, segunda generación y tercera generación.
El primer grupo se refiere a artículos básicos como los granos, sin mayor valor agregado. En la segunda generación, las marcas tienen más inversión y desarrollo, y ofrecen bienes que no solo son de la canasta básica como desinfectantes y limpiadores.
El tercer segmento, según el directivo, es el que está tomando la batuta en el comercio, porque pese a que no es tan barato, compite en calidad y precio con artículos denominados premium, o con alto valor agregado.
“Es el caso de la marca Taeq del Grupo Éxito que ofrece mantequilla, y otros bienes con los que compiten en el mercado bajo una intención de ser sostenibles, naturales y bajos en grasa. Es por esas características que el consumidor ha empezado a comprarlas”, concluyó España.
Éxito cuenta con más de 3.000 productos propios
Voceros del Grupo Éxito aseguraron a LR que la compañía ve en las marcas propias una posibilidad de ofrecer a sus clientes productos a menores costos y con una apuesta competitiva de calidad. Es por ese motivo que dentro de su portafolio de este tipo de artículos la compañía cuenta con más de 3.000 bienes, que han sido desarrollados por las pyme locales, que buscan ampliar sus negocios sin tener que invertir en gastos comerciales, de mercadeo, y a la espera de tener un alto volumen de ventas que les asegura el supermercado.
Rafael España aseguró que esa es la ventaja real que produce el impacto que ahora tienen las marcas propias en el comercio, ya que es muy poco probable que las empresas extranjeras consolidadas hagan una inversión en productos de otras marcas como las de los retailers.
Las opiniones
David Fiss
Director Comercial de Kantar Worldpanel

“Entre los principales hallazgos para Colombia, destacamos el protagonismo que las marcas propias tienen en los estratos 5 y 6, porque gastan en ellos, $315.000 en promedio al año”.
Juan Ernesto Parra
Director de Fenaltiendas

“Este tipo de productos tienen ventajas porque no tienen en su estructura los costos de mercadeo que si tienen las otras, por lo que eso se traduce en mejores precios”.
Rafael España
Director de estudios económicos de fenalco

“Las marcas propias llegaron para quedarse. Cada vez tienen mas relevancia en el mundo y Colombia no es la excepción, pues las marcas ven opciones de venta en ellas”.

Gabriel Forero Oliveros

gforero@larepublica.com.co


lunes, 8 de septiembre de 2014

Consumidor: más fiel a la marca y menos pendiente del precio

Los clientes gastan más porque quieren más productos de sus marcas favoritas. Hay menos ánimo por promociones y marcas propias.


Estudio de Kantar Worldpanel revela que en el último año en Colombia se han registrado 12.000 lanzamientos de productos. Estratos bajos, dispuestos al mayor gasto por artículos que les beneficie.

En el último año, las compañías de consumo masivo han hecho 12.000 lanzamientos de nuevos productos. Eso significaría unos 33 por día y 1,4 por hora.
Así, en el día a día de sus compras, los consumidores se han enfrentado a escoger de entre un abanico de 179.000 referencias de productos de 70 categorías.
El dato lo revela Kantar Worldpanel al dar a conocer las preferencias y evolución del consumidor colombiano a partir del trabajo que realiza con más de 200.000 encuestas al año en 4.127 hogares que visita semanalmente.
Sus conclusiones también se apoyan en un estudio sobre la compra de 500 marcas de consumo masivo.
Las referencias de producto a las que está expuesto el consumidor aumentan 10 por ciento respecto a un año atrás, señala Jaime García, director de cuentas de Kantar Worldpanel.
También se detectó que un colombiano está comprando 4 por ciento más de lo que gastaba el año pasado, con una tendencia a la optimización. Esto es, se preocupa por incluir en el mercado más categorías de producto.
Igualmente, el análisis concluye que más del 50 por ciento ha aumentado la lealtad a las marcas, lo cual se refleja en un mayor volumen de compra de los productos favoritos.
Al lado de la fidelidad hay una respuesta favorable de los clientes hacia los lanzamientos en la medida en que le reporten beneficios, y así les implique un mayor desembolso, expresa García.
En ese sentido, más del 70 por ciento de los hogares consultados por Kantar Worldpanel dice que está dispuesto a pagar más por un producto que le ofrezca más y mejores ventajas.
“El consumidor tiene más opciones de comprar productos y el que se diferencie es el que se va a llevar la decisión de compra y la transacción”, señala.
Si se miran los estratos medios y bajos, más de la mitad de los hogares reconoce que siempre compra la misma marca. En los estratos más altos, ese porcentaje es del 40 por ciento.
En este escenario, las promociones y las marcas propias no salen bien libradas, teniendo en cuenta que la variable precio no es la prioritaria.
En el análisis, el tema de precios es clave, no por el interés de comprar barato, sino por la intención que surge de invertir más en marcas de alto valor.
De esta manera, las marcas de valor medio son estables en su comportamiento, y se está gastando menos en marcas de menor precio.
Es una realidad que el consumidor sigue pendiente de las promociones - según lo reconoce más del 50 por ciento de los consultados-, pero solo representa el 9 por ciento de las unidades compradas.
Por otra parte, si bien el 97 por ciento de los hogares compra al menos una marca propia al año, se nota que el consumidor colombiano está disminuyendo los recursos para este tipo de artículos.
Otro hallazgo es que el 63 por ciento de los consumidores declara que prefiere productos hechos en Colombia. De ahí se desprende la fortaleza y el crecimiento de las marcas locales en el mercado, frente a las de origen extranjero.
“Esa cercanía que tienen las marcas colombianas es un factor importante a la hora de hablar de la lealtad de marcas”, dice el experto Jaime García.
Agrega que estos cambios en el hábito de compra del consumidor coinciden con el buen momento de la economía y una mayor capacidad de compra de los colombianos.
Fabricantes y comerciantes, reconoce el experto, tienen en este panorama una buena oportunidad para empezar a ver más rentabilidad en sus negocios, después de épocas en las que se sacrificaba márgenes en precios para compensar vía volumen.
CONTRACCIÓN EN GRANDES CADENAS 
Más del 50 por ciento del gasto del hogar se hace a través de las tiendas de barrio y los minimercados. Estos locales considerados en el segmento del canal tradicional son los que registran la más alta frecuencia de compra de productos de consumo masivo.
Esto muestra, dice Jaime García, que es en esos sitios donde se está fortaleciendo la capacidad de adquisición de parte del consumidor.
En ese escenario, la actividad de compra en las grandes cadenas empieza a contraerse, aunque los mercados independientes, en el canal moderno, aportan dinamismo en la actividad de compra de los consumidores.
congom@portafolio.co

martes, 10 de junio de 2014

La MDD supera a la marca del fabricante en Europa



La marca propia representó en España la mayoría de todos los productos vendidos en 2013


infoRETAIL.- La cifra de ventas en valor de la MDD en los cinco mercados más importantes de Europa (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España) ha superado a la conseguida por las marcas de fabricante en 2013, según los últimos datos que hizo públicos la consultora Nielsen en la reciente feria PLMA de Ámsterdam y recogidos por Trace One.

El director de Ventas Internacionales de la consultora, Paolo Politi, anunció en la feria que el valor total de las ventas de los distribuidores en los cinco países mencionados creció un 3% en 2013 frente al crecimiento del 1% registrado por las marcas de fabricante. Este incremento en las ventas se refleja en las estanterías de los comercios donde se produjo un incremento del 4% en el número de productos de marca de distribuidor.

De forma global, la cuota de mercado de la MDD se situó en el 36% de las ventas en valor en el conjunto de los cinco países. La cuota de mercado de la marca de distribuidor creció en todos los países menos en Francia, donde las marcas de fabricante han iniciado una agresiva actividad promocional en un intento de frenar el avance de la MDD. La cuota de mercado de la MDD subió en 18 de los 20 países que estudió Nielsen para el Anuario de la Marca de Distribuidor de la PLMA de 2013.

Las marcas de distribuidor representaron la mayoría de todos los productos vendidos en dos países: Suiza (53%) y España (51%). Los niveles de cuota de mercado superaron el 40% en 4 países: Reino Unido (45%), Alemania (42%), Bélgica (41%) y Portugal (44%). 

Si nos fijamos en los nuevos productos, el ejecutivo de Nielsen comentó que muchas de las novedades de la marca de distribuidor se están concentrando en seis segmentos de producto determinados: ecológico/ético, saludable, ‘geo’ (local, regional, étnico, exótico), niños/bebés, comida para llevar y Premium.

Mickael Devena, Director Regional de Trace One para Latinoamérica e Iberia explica que “la marca de distribuidor tiene un largo camino por recorrer en Europa con segmentos de mercado donde todavía hay muchas posibilidades de negocio como la cosmética, los productos para bebé o la alimentación para mascotas”.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Tres de cada cuatro litros de aceite, marca blanca



Tres de cada cuatro litros de aceite, marca blanca
El mercado del aceite de oliva se encuentra copado hoy día por las marcas blancas. :: IDEAL
Aunque, según la Encuesta de Presupuestos Familiares, el gasto de las familias en alimentación se ha reducido 341 euros en los dos últimos años, lo cierto es que los carritos siguen más o menos igual de llenos. ¿Cómo es posible mantener la misma cantidad con menos dinero? La respuesta se llama 'marcas blancas', que ya significan prácticamente el 40% de las referencias que se pueden encontrar en la despensa de cualquier domicilio. Una tendencia imparable en la última década y que se ha acentuado en los últimos seis años. Conforme se agravaba la crisis, la gente perdía su empleo y los ingresos menguaban. Y si hay un mercado donde este tipo de productos están triunfando, ese es el del aceite de oliva. Según datos proporcionados por la organización agraria UPA, las enseñas de los propios distribuidores representan ya el 72% de la facturación en los lineales cuando en 2011, por ejemplo, estábamos en el 65%. Porcentajes que evidencian quiénes marcan la pauta en este negocio, fuente de renta principal o secundaria para unas 110.000 familias vinculadas al monocultivo del olivar de Jaén.
Y es que más allá de la verosimilitud de los estudios que periódicamente cuestionan la calidad del 'oro líquido' y dando por válido que la información del continente se corresponde con el contenido, el precio sigue siendo un factor clave en las decisiones de compra por parte de los consumidores. Estamos hablando de diferencias que oscilan entre el 15 y el 20% en variedades comerciales con tanto tirón como la denominada 'sabor intenso'. Un ahorro importante para el bolsillo de los usuarios, tanto para los particulares como para los establecimientos de hostelería y restauración, pero que también implica daños colaterales para los productores. La razón es sencilla. Para que alguien venda barato ese mismo alguien tiene que comprar barato. Póngale usted los nombres y apellidos a estos últimos: los aceituneros jienenses. Conviene recordar que esta provincia genera esta campaña casi el 25% de la cosecha mundial.
La batalla en las estanterías de los supermercados se empieza librando en las cooperativas y almazaras. Y aquí es donde Jaén, con un sector productor extremadamente atomizado (330 fábricas haciendo la guerra por su cuenta), tiene mucho que perder. Bueno, realmente, lleva ya unos cuantos años perdiendo. Esta semana se están cerrando las operaciones en origen a un promedio de 1,75 euros el kilogramo, muy lejos de ese umbral de 2,20-2,40 euros que marca la rentabilidad para la generalidad de las plantaciones de Jaén.
Un paso hacia delante
Por este motivo, desde la UPA se está reclamando al Gobierno que ponga en marcha, de una manera real, la Ley de la Cadena Alimentaria para regular los mercados y para propiciar una concentración efectiva de la oferta y que esta gane en dimensión y pueda negociar desde una posición equilibrada con estos grandes compradores que, a su vez, se convierten en envasadores y posteriormente en distribuidores. O sea, que dominan todo el 'cotarro' desde el principio hasta el final. La UPA ha presentado varias reclamaciones ante los tribunales de la competencia para denunciar que detrás de estas agresivas políticas comerciales subyacen prácticas ilegales como el 'dumping' o la venta por debajo de costes.

miércoles, 30 de abril de 2014

Bebidas y belleza, cotos cerrados para la marca blanca



Cada nuevo informe o estudio que surge en relación con la marca de distribuidor suele repetir muchos datos que ya se han leído en los anteriores. Uno de los más asiduos es aquel que indica que la cuota de mercado de los productos con el nombre del distribuidor crece sin parar llegando a suponer más de la mitad del mercado en algunas categorías. En este sentido, el papel higiénico se lleva la palma, ya que menos del 25% se anima a comprar Scottex. El resto de los mortales se conforma con la celulosa de Mercadona, Carrefour o Dia, por ejemplo.
Pero en este mundo actual donde la MDD parece dominar el mercado del gran consumo (el último dato de Nielsen habla de una cuota de mercado total del 38%), todavía quedan reductos donde estos productos tienen poco o nada qué hacer frente a la enseñas de fabricante. Los más destacado son las bebidas y los productos de belleza. En estas áreas los porcentaje de marca blanca sobre el total del sector son de tan solo el 21%, y el 14%, respectivamente.
Pero, ¿cuál es el truco que permite a las firmas de fabricante de estas categorías frenar el empuje de los productos firmados por la gran distribución? La respuesta es diferente para ambas. En cuanto a las bebidas, el poder de las marcas, la innovación, el marketing y la negativa a entrar en una guerra de precios ha permitido al sector mantener la supremacía. El mundo de la belleza es totalmente diferente. Aquí encontramos dos motivos principales. El primero es que la pequeña droguería y perfumería acapara más de la mitad de las ventas totales, lo que origina que la MDD solo disponga de los lineales de los supermercados, menos de la mitad del total de escaparates, para darse a conocer. La segunda explicación se refiere al tipo de consumidor, que normalmente no suele fijarse tanto en el precio y se mantiene fiel a su marca de toda la vida, aunque ésta sea mucho más cara que la que lleva impreso en su etiqueta el nombre de la cadena de distribución de turno.
 Profundizando un poco más en cada categoría encontramos datos muy curiosos. Empecemos por las bebidas, donde tenemos a los zumos, que es la excepción que rompe la regla, con un porcentaje de enseña del supermercado del 54% frente a las bebidas espirituosas de alta graduación con solo un 17%. Por el medio quedan categorías como la cerveza (24%) o los vinos (20%). ¿A qué se debe esta disparidad de criterios a la hora de comprar por parte de los consumidores? La respuesta la encontramos nuevamente en el poder de marca y de marketing que tienen insignias como Smirnoff o J&B, ante las que no puede hacer nada la MDD, y la guerra de precios que ha acabado por convertir a los zumos en un campo abierto donde se vende cualquier cosa lleve el nombre que sea. Por el contrario, las categorías como cervezas o vinos suponen una mezcla de poder de marca e innovación. El nombre de los caldos de Rioja o Ribera del Duero siguen teniendo su peso y su calidad no puede ser plagiada por ninguna marca blanca.
En cuanto a las cervezas, que es un producto más sencillo de copiar, la inversión en I+D+i de algunos fabricantes hace que la categoría se defienda con dignidad frente a la avalancha del bajo coste. Por encima de todos los nombres destaca Heineken, que todos los años presenta interesantes novedades, que abren nuevos nichos de mercado. Sus últimas aportaciones han sido las Buckler 0,0 Blanca y Negra. Ambas bebidas están más allá de lo que la distribución puede ofrecer. La última rubia de la casa holandesa supone la primera cerveza de trigo sin alcohol que se presenta en el mercado español, mientras que la negra también abre la categoría en el terreno de las 0,0.
En cuanto al mundo de la belleza, destaca las diferencias que existen entre los productospremium y los de gama baja y media. Perfumarse con Chanel o Dior se cotiza e implica un estatus social que no quiere saber nada de las MDDs. Quizá por ello el porcentaje de marca de distribuidor sea inexistente. Por contra, las aguas de colonias y la cosmética más básica sí tiene su replica lowcost, alcanzando unas cuotas de mercado del 27%. Destaca sobremanera la categoría de tratamiento corporal con un 37%. En la otra horquilla de la baraja están las fragancias de gama baja con un 18%. Y es que no es lo mismo decir que te has perfumado con la última colonia de Hacendado o Carrefour que con Agua Brava o Azur del fabricante Puig.

martes, 22 de abril de 2014

Los interproveedores de Mercadona duplican el porcentaje español de trabajadores dedicados a innovación

Recursos Humanos RRHH Press. Según ha puesto de relieve la compañía de distribución Mercadona, el porcentaje de técnicos cualificados que sus empresas interproveedoras destinan a la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) es prácticamente el doble que el del conjunto de personas que se dedican en España a esta actividad.
innovacion
Así, de acuerdo con los datos recogidos por la Estadística sobre Actividades en I+D del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España, en 2012, había 17.282.000 personas ocupadas, de las que el 1,21% (208.831 trabajadores) se dedican actividades de I+D+i.
Este porcentaje contrasta, según Mercadona, con el de 2,36% de media de sus interproveedores, que, con una plantilla en 2012 de 41.000 personas, destinó un total de 966 personas a dicha actividad.
En 2013, los interproveedores de Mercadona, un total de 110 en la actualidad, realizaron inversiones por valor de 450 millones de euros, mientras que la inversión acumulada en los últimos cinco años ha superado los 2.300 millones de euros.
RRHHpress

viernes, 11 de abril de 2014

Cambio de tendencia en alimentación? La marca blanca retrocede por primera vez desde que hay registro

En los dos primeros meses del año, la marca del distribuidor supuso el 36,4% del mercado de alimentación, medio punto menos que un año antes, según Kantar Worldpannel. La consultora cree que puede ser el "indicio" de un cambio en el patrón de consumo.
La marca del distribuidor ha ganado cuota con la crisis.

La explosión de la denominada marca blanca en España puede haber tocado techo tras más de una década de crecimiento ininterrumpido. En los dos primeros meses de este año, los productos de alimentación envasada con marca blanca o de distribuidor registraron una cuota de mercado del 36,4%, medio punto menos que en el mismo periodo de 2013, según datos de la consultora Kantar Worldpannel.
Se trata de la primera caída observada en el mercado español desde el año 2000, cuando Kantar empezó a recopilar datos. Desde la firma subrayan que ya el año pasado el crecimiento de las marcas del distribuidor en España se ralentizó (en el caso de los productos de droguería, se estancó), pero enfatizan que los datos de arranque de 2014, con ser “significativos”, se refieren todavía a un periodo muy corto de tiempo y hay que ver si se confirma la tendencia o se trata de algo puntual.
No podemos afirmar todavía que se trate de un cambio de tendencia”, señalan fuentes de la firma, que sí creen que los datos de los dos primeros meses del año pueden ser un “indicio” de un patrón diferente en el comportamiento de los consumidores, similar al que ha tenido lugar en Francia, un tradicional bastión de la marca blanca en el que, sin embargo, esta propuesta comercial vio retroceder el año pasado su cuota en 0,8 puntos, hasta suponer el 37,8% del mercado.
En general, la cuota de la marca del distribuidor (no sólo alimentación) siempre ha evolucionado al alza desde que Kantar analiza este mercado en España (año 2000), aunque con el estallido de la crisis su progresión se disparó. Así, en el caso de los productos de alimentación envasada, estas marcas han venido ganando entre 1 y 2 puntos de cuota cada año
En el primer bimestre de 2009, la oferta de marca blanca en el segmento de alimentación envasada suponían el 30,1% del mercado; en 2010, pasaron a representar el 32,1%; en 2011, el 33,9%; en 2012, el 35,1% y en 2013, el citado 36,9%.
El año pasado, por primera vez, se estrechó el diferencial de precios entre las marcas tradicionales y las blancas
Entre las principales razones del parón de los dos primeros meses del año estaría el mayor esfuerzo promocional de los fabricantes de marcas tradicionales. Ya en 2013, por primera vez se estrechó el diferencial de precios entre las marcas de fabricante (cada vez más baratas) y las del distribuidor (cada vez más caras), y la tendencia ha continuado.
Como señala el presidente de Promarca, Ignacio Larracoechea, “las marcas del fabricante están haciendo grandes esfuerzos para acercar más el precio a las marcas blancas”, que en su opinión “sí que pueden haber tocado techo” porque “más del 90% de los consumidores españoles las ha comprado ya”.
El máximo responsable del lobby que engloba a la mayor parte de los fabricantes de marcas líderes de alimentación, bebidas, droguería y perfumería de España también alude a las “mejores perspectivas” macroeconómicas, que confía en que no se trunquen con la temida subida del IVA a los productos de alimentación, una posibilidad que el Gobierno no parece descartar, después de que el PP se negase a respaldar este miércoles una proposición no de ley en el Congreso en la que los socialistas instaban al Ejecutivo a garantizar que no incrementará este impuesto.
El presidente de Promarca, que invita a la gran distribución (y en particular, a Mercadona, Dia y Lidl, las que más apuestan por la marca blanca) a apoyar a sus representadas, subraya el valor aportado por las marcas tradicionales como motor de la innovación. “Nunca vamos a ganar la batalla competitiva global a base de precios; ahí te van a ganar los chinos”, concluye.