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jueves, 18 de septiembre de 2014

Combos controlarían 60 por ciento del negocio de los huevos en Medellín



Organizaciones armadas estarían constituyendo empresas formales para consolidar el mercado que controlan en los barrios.


Algunos comercializadores de huevos aseguran que en casi todo el nororiente y en buena parte del occidente de Medellín sus productos están vetados por los combos. Según su denuncia, las agrupaciones armadas destierran a los vendedores tradicionales con amenazas y obligan a los tenderos a comprar solo los huevos de ciertos distribuidores que constituyen empresas legales, pero que actúan de la mano con los combos para quedarse con ese mercado.

La situación no es una novedad. Desde 2011 se registran denuncias públicas de comerciantes y agremiaciones que expresan su preocupación por la incursión de la ilegalidad en ese negocio. Sin embargo, pese a varias reuniones en las que se han informado del tema a las autoridades, los comercializadores dicen que el fenómeno ha tomado mayores dimensiones debido, según ellos, a que en los últimos meses los combos han avanzado en la constitución de empresas formales hasta apoderarse del 60 por ciento del mercado de los huevos.
“Están establecidos en sitios fijos de la ciudad con sus distribuidores, sus empleados y sus teléfonos. Algunos con vehículos y personal uniformado. Se han tomado la distribución amenazando al tendero porque no pueden recibir ningún otro huevo diferente al que ellos distribuyen”, dice uno de los comerciantes que pidió la reserva de su identidad.

Las presiones empezaron, dice otro de los distribuidores, en algunos sectores de La América y Barrio Cristóbal, luego pasaron al municipio de Bello y a los barrios Pedregal Santo Domingo y Popular. Desde allí se extendieron a Castilla, Robledo, Aranjuez, Manrique, Moravia, San Javier y Belén.

Esos barrios son solo algunos de los afectados por las amenazas. De acuerdo con su versión, los combos habrían encontrado en los huevos y en otros productos de la canasta básica, un mecanismo para recuperar las rentas que disminuyeron, principalmente en las comunas 4, 8 y 16, debido a la entrada de rutas alimentadoras y a la salida de flotas de transporte público que pagaban extorsiones para poder circular en los sectores controlados por los combos.

“Se fue extendiendo, se convirtió en una bola de nieve que fue creciendo en la medida en que el fenómeno tuvo resultados en algunas zonas. Hoy en día es más o menos el 60 por ciento de la ciudad, es un negocio muy lucrativo para ellos. Les da músculo financiero y económico para financiar otras actividades”, dice un directivo de una de las empresas tradicionales.

El coronel (r) Sergio Vargas Colmenares, secretario de seguridad de Medellín, dijo que varios casos de empresas conformadas por los combos tienen seguimiento en la actualidad por parte del Gaula de la Policía Metropolitana.

“Nosotros tenemos conocimiento de eso porque es una práctica notoria, pero tengo que aclarar que no hemos recibido denuncias específicas. Con base en ese conocimiento, le hemos dado la orientación al Gaula para que sea capaz de dar una línea de operación”, dijo Vargas.

Los comerciantes aseguran que en sus reuniones con las autoridades han identificado con nombre propio a por lo menos 15 empresas distribuidoras al servicio de los combos. Las investigaciones de las autoridades continúan, pero los vendedores tradicionales sostienen que sus negocios no resisten más perdidas.

Los nuevos dueños del negocioVarios correos electrónicos enviados desde octubre de 2013 por varios distribuidores al comando de la Policía en el Valle de Aburrá y al director nacional de esa institución, general Rodolfo Palomino, incluyen un listado con el nombre de varias empresas comercializadoras de huevos que, según la denuncia, están al mando de grupos delincuenciales en varios sectores de Medellín y Bello.

Al contrastar ese listado con bases de datos públicas, El Colombiano constató que son empresas legalmente constituidas y aparecen registradas en la Cámara de Comercio de Medellín. El caso más llamativo se halló luego de verificar los antecedentes del representante legal de una distribuidora que controla el negocio en un sector del oriente de la ciudad. Se pudo establecer que se trata de un hombre capturado en 2004 por un homicidio múltiple, acusado por la Fiscalía de ser integrante de "la Oficina” y condenado a 40 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir.

Fuentes del Inpec confirmaron que estuvo recluido en la cárcel Bellavista durante tres años y luego quedó en libertad condicional por decisión del Juzgado Sexto de Ejecución de Penas de Medellín. Su identidad se omite, pues “actualmente no es requerido por autoridad judicial alguna”, según dice de forma textual el aplicativo para la consulta de antecedentes judiciales de la Policía Nacional.  Esa condición y la falta de denuncias concretas en su contra permite que su incursión en el mercado de los huevos se vea como una actividad comercial legítima, pese a que los comerciantes tradicionales lo reconocen como uno de los encargados del constreñimiento y las amenazas.
El secretario de seguridad de Medellín insistió en que además de las declaraciones públicas por parte de los afectados, se requieren denuncias formales y con la mayor cantidad posible de detalles sobre los responsables de las intimidaciones: “Frente al tema de la extorsión o de esa práctica criminal, sí es importante una colaboración decidida para lograr la individualización de los responsables”, afirma el funcionario.

Pese a que los comerciantes reconocen no haber instaurado denuncias formales en la Fiscalía por temor al impacto que podría tener para su seguridad y la de sus trabajadores, algunos sostienen que sí han ofrecido detalles concretos en las reuniones que han tenido con las autoridades.

Uno de ellos asegura que en varias oportunidades ha entregado información con los alias de los supuestos responsables, placas de vehículos, direcciones y nombres de distribuidoras. Incluso, conserva una agenda con esa información en la que además registra las comunicaciones que ha sostenido con diversas instituciones desde mediados de 2013.

“Toda esa información la hemos entregado. A uno le exigen que vaya y dé la cara allá, pero antes de eso tenemos que cerrar el negocio y sacar a la familia y a todos los trabajadores”, dice el comerciante.

Por su parte, Pilar Fernández, directora ejecutiva de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi, seccional Antioquia, dice que esa agremiación se ha mantenido al tanto de la situación y desde el año anterior ha hecho pronunciamientos sobre el caso. Sin embargo, sostiene que una de las mayores dificultades para denunciar de manera formal radica en que muchas veces las amenazas no se dirigen contra los avicultores ni a sus distribuidores, sino exclusivamente contra los tenderos para que no compren productos diferentes a los que comercializan los combos.

El problema es que ese delito no se ha podido tipificar, eso es lo que nos han dicho todas las autoridades. Es el tendero al que le dicen ‘usted no le compre a este, cómpreme a mí'. Entonces el avicultor sabe que hay zonas a las que no puede entrar, pero no hay nada que nosotros realmente podamos denunciar”, dice Fernández.

El costo para consumidores y distribuidores“Nos preocupa que han salido muchos empleados de las distribuidoras y de las granjas encargadas del negocio desde hace más de 40 años, una tradición de distribución y producción de huevos para el consumo de los barrios en la ciudad que se ha ido perdiendo junto a la mano de obra”, dice uno de los comerciantes.

Aunque manejan cifras diversas, los distribuidores coinciden en que el aumento en los precios para el consumidor final es otra de la consecuencias del fenómeno. Algunos sostienen que el aumento en promedio es de mil pesos por canasta. Otros, sin embargo, aseguran que puede haber sobrecostos hasta del 50 por ciento.

“Las cuentas que hemos hecho es que estamos dejando de vender 300 mil huevos semanales, eso es más o menos tres millones de pesos. Además nos hemos dado cuenta de que un huevo que nosotros vendíamos a 130 pesos, ellos lo están vendiendo a 240”, dice el propietario de otra distribuidora.

El mismo comerciante también critica la posición de otros distribuidores que, pese a que rechazan la práctica de los combos, han cedido a sus presiones y en muchos casos les venden sus productos: “Sabemos que en Bello le compran directamente al productor, pero hay distribuidoras que les están haciendo el puente y, como ya no pueden salir a los barrios, le venden el huevo a los delincuentes. Si hacen eso, esto también se vuelve culpa de nosotros”.

TOmado de: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/combos_controlarian_60_por_ciento_del_negocio_de_los_huevos_en_medellin/combos_controlarian_60_por_ciento_del_negocio_de_los_huevos_en_medellin.asp

viernes, 22 de agosto de 2014

20.000 tiendas de barrio serán un punto de Gana

Más de 36 millones en transacciones se realizan al mes.


La firma paisa de apuestas reportó utilidades de $15.000 millones. Van por mercado centroamericano.


La expansión de las tiendas de barrio, por todo el valle de Aburrá, ha llegado de la mano con la multiplicidad de servicios que en esos establecimientos ofrecen.
Desde una libra de arroz hasta un giro de dinero y el pago con tarjeta de crédito, son acciones que hoy se pueden efectuar en esos tradicionales negocios.
Estas innovaciones han sido lideradas por la empresa antioqueña de apuestas Gana que, con la diversificación de su portafolio, completó siete líneas de servicios con 70 productos, de los cuales cinco son relacionados con juegos de suerte y azar.
Ese robustecimiento de oferta les permitió alcanzar el año pasado utilidades netas del orden de los 15.000 millones de pesos y esperar una ambicioso crecimiento del 70 por ciento este 2014.
Según Raúl Vergara, gerente de Gana, las ventas esperadas serán jalonadas por la instalación de redes de servicios en las tiendas.
El ingeniero Raúl Vergara Kerguelén, gerencia Gana desde hace 3 años. Lamenta los 5 ataques con explosivos a sedes de la empresa.
Hoy 4.800 negocios de barrio cuentan con esos sistemas y las directivas proyectan que al finalizar 2014, 20.000 ofrezcan el portafolio que incluye las recargas de minutos a celular, televisión por cable, internet, pago de energía y agua prepago.
"En la red realizamos más de 36 millones de transacciones al mes, la mayoría de productos diferentes a apuestas. Eso dice que hoy vendemos más recargas y giros que juegos de azar", indicó Vergara.
La firma privada creada hace 8 años para manejar y formalizar el tradicional chance en Antioquia, trabaja, junto a Acopi (gremio de las micro, pequeñas y medianas empresas) en la profesionalización de los tenderos para que puedan modernizarse y embellecer la tienda
"No solo llevamos una terminal para que el tendero venda, sino que creamos con ellos toda una comunidad", dijo el ejecutivo, en tanto agregó que como otra innovación tienen la venta de cemento en 1.800 puntos. "No tenemos el producto físico, pero lo ponemos en 72 horas en el domicilio del comprador", aclaró.
Tarjeta de crédito popular
Aunque es uno de los negocios más recientes de Gana (empezó en diciembre pasado), la tarjeta de crédito para estratos 1,2 y 3 RIS (Red de Inclusión Social) ya tiene 7.500 tarjetahabientes y ha entregado cerca de 3.700 millones de pesos.
Los cupos otorgados con ese servicio oscilan entre 500.000 y 600.000 pesos y el nivel de utilización del crédito por encima del sector financiero está por encima del e 71 por ciento.
"La demanda de la tarjeta ha sido tan buena que con nuestros propios recursos no somos capaz de sostenerla y necesitaremos apalancamiento del sector financiero", acotó Vergara.
Tras consolidarse en el mercado antioqueño, ahora la meta de Gana es llegar con alianzas a otros departamentos y penetrar en Centramérica y el Caribe, donde ya tienen negociaciones para iniciar su operación.

miércoles, 30 de abril de 2014

Medellín es donde más se prefiere la tienda de barrio

Las tiendas de barrio en Medellín no solo se han mantenido sino que en los últimos tres años aumentaron su ventaja frente a los grandes almacenes de cadena, en la preferencia de los consumidores para adquirir los productos para su hogar. Así lo indica un reciente estudio de la firma Brandstrat, que además incluyó a Bogotá, Cali y Barranquilla. 

La investigación indica que en la capital paisa, las personas que en 2010 elegían a una tienda representaban 27 por ciento del total de encuestadas, mientras que el año pasado se incrementaron a 51 por ciento. De las otras capitales, la única en la que también los tenderos elevaron su penetración fue Bogotá: de 17 por ciento subió a 23 por ciento. 

Juan Ernesto Parra, director nacional del programa Fenaltiendas, de Fenalco, asegura que los establecimientos de ventas al menudeo es un fenómenos muy arraigado en Medellín. 

"Los estratos uno, dos y tres dependen de la tienda por la capacidad de desembolso, y en esta ciudad es un fenómeno muy arraigado", explicó Parra al diario La República. Y agrega que en el país se identifican tres clases de tenderos, de los cuales 70 por ciento es tradicional porque tienen un negocio estable y no "sienten la necesidad" de buscar cambios.

Otro 20 por ciento es denominado empírico, que constantemente prueban distintos modelos porque no ha encontrado un rendimiento ideal. Y los ilustrados, 12 por ciento, quienes son en gran medida nuevas generaciones que buscan apoyo, capacitación e implementar tecnologías en su establecimiento. 

En Cali y Barranquilla la tendencia no tuvo el mismo comportamiento. De acuerdo con el análisis de Brandstrat, en la capital vallecaucana las tiendas registraron el mayor descenso, al caer de 29 a 3 por ciento. Y en la principal ciudad del Caribe colombiano perdieron tres puntos, ya que 27 por ciento de los encuestados prefería hace tres años mercar en una tienda. Hoy son 24 por ciento.

Almacenes de barrio, en alza 
Los resultados de la investigación muestran una tendencia acorde al actual desarrollo económico nacional, cuyo principal indicador es un mayor poder de compra de la clase media. Eso ha derivado, como ha informado el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, (Dane), en que parte de la población que era estratos tres y cuatro, ya es cinco o hasta seis. 

Coincide además con que los supermercados de cadena son en su mayoría frecuentados por clientes con edades entre 35 y 45 años, el grupo que más concentra a la generación que logró mejorar su nivel de vida, según cifras del Gobierno. "El grueso de la clientela en centros comerciales son los adultos-jóvenes", lo confirma Carlos Betancourt, presidente Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia). 

Los clientes de supermercados de cadena en los estratos bajos son más hoy por igual. En 2010, el estrato uno marcaba 10 por ciento en la preferencia por hacer compras en dichos establecimientos, y en 2013 ya eran 14 por ciento. Y en el dos, varió de 23 a 27 por ciento. De hecho, fueron los únicos en mostrar una mejoría tan evidente.

Según la investigación de Brandstrat, los supermercados de barrio también han ganado espacio en la preferencia de los colombianos. Se trata de los pequeños formatos que solo tienen un punto de venta o máximo dos o tres sucursales, y están relacionados con negocios familiares. "Hoy el mercado del menudeo ha tomado mucha fuerza, y lo demuestran esos formatos pequeños, de 800 a 900 metros cuadrados", sostuvo Betancourt. "Por dos o cuatro cosas no se va a un hipermercado; la gente busca espacios así"

Las tiendas de barrio en Medellín no solo se han mantenido sino que en los últimos tres años aumentaron su ventaja frente a los grandes almacenes de cadena, en la preferencia de los consumidores para adquirir los productos para su hogar. Así lo indica un reciente estudio de la firma Brandstrat, que además incluyó a Bogotá, Cali y Barranquilla. 

La investigación indica que en la capital paisa, las personas que en 2010 elegían a una tienda representaban 27 por ciento del total de encuestadas, mientras que el año pasado se incrementaron a 51 por ciento. De las otras capitales, la única en la que también los tenderos elevaron su penetración fue Bogotá: de 17 por ciento subió a 23 por ciento. 

Juan Ernesto Parra, director nacional del programa Fenaltiendas, de Fenalco, asegura que los establecimientos de ventas al menudeo es un fenómenos muy arraigado en Medellín. 

"Los estratos uno, dos y tres dependen de la tienda por la capacidad de desembolso, y en esta ciudad es un fenómeno muy arraigado", explica Parra. Y agrega que en el país se han identificado a tres clases de tenderos, de los cuales 70 por ciento es tradicional porque tienen un negocio estable y no "sienten la necesidad" de buscar cambios.

Otro 20 por ciento es denominado empírico, que constantemente prueban distintos modelos porque no ha encontrado un rendimiento ideal. Y los ilustrados, 12 por ciento, quienes son en gran medida nuevas generaciones que buscan apoyo, capacitación e implementar tecnologías en su establecimiento. 

En Cali y Barranquilla la tendencia no tuvo el mismo comportamiento. De acuerdo con el análisis de Brandstrat, en la capital vallecaucana las tiendas registraron el mayor descenso, al caer de 29 a 3 por ciento. Y en la principal ciudad del Caribe colombiano perdieron tres puntos, ya que 27 por ciento de los encuestados prefería hace tres años mercar en una tienda. Hoy son 24 por ciento.

Almacenes de barrio, en alza 
Los resultados de la investigación muestran una tendencia acorde al actual desarrollo económico nacional, cuyo principal indicador es un mayor poder de compra de la clase media. Eso ha derivado, como ha informado el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, (Dane), en que parte de la población que era estratos tres y cuatro, ya es cinco o hasta seis. 

Coincide además con que los supermercados de cadena son en su mayoría frecuentados por clientes con edades entre 35 y 45 años, el grupo que más concentra a la generación que logró mejorar su nivel de vida, según cifras del Gobierno. "El grueso de la clientela en centros comerciales son los adultos-jóvenes", lo confirma Carlos Betancourt, presidente Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia). 

Los clientes de supermercados de cadena en los estratos bajos son más hoy por igual. En 2010, el estrato uno marcaba 10 por ciento en la preferencia por hacer compras en dichos establecimientos, y en 2013 ya eran 14 por ciento. Y en el dos, varió de 23 a 27 por ciento. De hecho, fueron los únicos en mostrar una mejoría tan evidente.

Según la investigación de Brandstrat, los supermercados de barrio también han ganado espacio en la preferencia de los colombianos. Se trata de los pequeños formatos que solo tienen un punto de venta o máximo dos o tres sucursales, y están relacionados con negocios familiares. "Hoy el mercado del menudeo ha tomado mucha fuerza, y lo demuestran esos formatos pequeños, de 800 a 900 metros cuadrados", sostiene Betancourt. "Por dos o cuatro cosas no se va a un hipermercado; la gente busca espacios así".

miércoles, 14 de agosto de 2013

Programa '4E' de Bavaria beneficiará a 17.300 tenderos de Colombia


Programa '4E' de Bavaria beneficiará a 17.300 tenderos de Colombia


El director de la Fundación Bavaria, Diego Molano, explicó que el programa “ '4E' es una iniciativa de responsabilidad social que le apuesta a que los tenderos sean más empresarios y más sostenibles”.



Bavaria, empresa líder de bebidas en Colombia, lanzó el programa '4E, camino al progreso', una apuesta por generar un impacto positivo en la dinámica social y comercial con la que se beneficiarán cerca de 17.300 tenderos en todo el territorio nacional.
La compañía destinará en Colombia cerca de 8 millones de dólares en el proyecto, una inversión que se irá realizando paulatinamente por un periodo de cinco años, tiempo que se espera dura la implementación.
El director de la Fundación Bavaria, Diego Molano, explicó que el programa “'4E' es una iniciativa de responsabilidad social que le apuesta a que los tenderos sean más empresarios y más sostenibles”.
El programa iniciará en Bogotá, Tocancipá y Yumbo; posteriormente se replicará en otras ciudades capitales del país como Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Cartagena.
El presidente de Bavaria, Richard Ruston, se refirió a las tiendas como "el corazón de nuestras comunidades", donde "no son solo un negocio, además de facilitarnos los artículos que utilizamos todos los días, son puntos de encuentro, comunicación y ayuda"; razones por las que destacó la implementación del proyecto.
El programa consta de cuatro etapas que, en su totalidad, durarán seis meses: tendero responsable, tendero sostenible, tendero excelente y tendero '4E'; en las que se formarán a los dueños de las tiendas en "cómo ser mejor empresarios, cómo ser más sostenibles y cómo ser líder en sus comunidades", precisó Molano.
Cada etapa tendrá procesos de seguimiento y evaluación que determinarán el avance de los participantes. Adicionalmente, los participantes más destacados tendrán la oportunidad de presentar un plan de acción que, con el apoyo de Bavaria, les permitirá desarrollar una iniciativa de emprendimiento social para sus comunidades.
"Me encuentro a la expectativa pues esta es una oportunidad de formación empresarial que los tenderos debemos tener para cada uno de nuestros público específicos, estoy muy complacido de poder asistir a este programa", puntualizó Jhonatan Sarmiento, un tendero colombiano que incursionará en el proyecto con miras a ser un tendero '4E'.
El programa ‘4E, Camino al Progreso’ es un esfuerzo regional de SABMiller, con el que busca beneficiar en un plazo de cinco años a 40.000 tenderos en Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, El Salvador y Honduras. Para ello invertirá un total de 17 millones de dólares, a los que se suman otros 6 millones de dólares en aporte del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID-FOMIN).



TOMADO DE:
http://www.elpais.com.co/elpais/economia/noticias/programa-4e-bavaria-beneficiara-17300-tenderos-colombia